DR. RAMON ERNESTO BOQUIN NOLASCO Q.D.D.G.

Moncho, como cariñosamente le decíamos era como ese hilo invisible que une a todos a su alrededor. Extrañaremos su presencia, su risa espontanea, sus chismes, pero mas que nada su forma única de hacernos reír y de olvidarnos de todos los problemas. Nuestro querido Moncho también nos pertenecía. Nosotros perdimos un colega, un miembro, un amigo noble y sincero. El cielo gano un ángel. Cuídanos a todos, querido Moncho.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *